Tengo un olivo en mi jardín.
Suena a canción, pero es que es verdad. Un olivo que además de aceitunas produce una alergia terrible a varias de las personas que viven en mi casa y de paso a otras muchas que vienen por aquí. La gente se pone fatal pero nadie se decide a cortarlo. Alguna vez alguien se ha pronunciado bajito pero… nadie se decide a cortarlo.
Pienso que así es muchas veces nuestra vida. También crecen olivos en nuestros jardines. Crecen problemas que nos agobian, metas a las que nos gustaría llegar, sueños… Se nos caen encima, enredándonos, las ramas de complicaciones, de la resignación y del conformismo. En realidad nos falta decisión para cortar nuestros miedos, para deshacernos de esa premisa de “ante la duda mejor estarse quieto” no vaya a ser que me equivoque.
Hay que lanzarse y hay que actuar.
Muchos caminos son desconocidos, las metas, los sueños llevan -seguro- saltos al vacío, momentos de niebla y riesgo… pero ¿qué vamos a hacer? ¡no nos vamos a quedar en la cama!. Los fallos son parte importante de nuestro aprendizaje ¿como vamos a aprender en lo que no debemos volver a caer? ¿de dónde pensamos que se sacan las experiencias?
Hay que lanzarse y hay que actuar y solo sabremos de lo que somos capaces cuando nos pongamos a ello.
Aunque de momento el olivo sigue en mi jardín.
Junio 17, 2008 at 5:44 pm
Siento decirte que el olivo se mantendrá en tu jardín por tiempos inmemoriales, ya que es una especie protegida que no se puede cortar, está sancionado por la ley. Con los olivos de nuestro problemas en ocasiones nos ocurre lo mismo llevan sanciones que no estamos dispuestos a afrontar, no por falta de decisión, sino porque las restricciones nos vienen impuestas (como el olivo, tu seguro no lo hubieras plantado) por la sociedad, la familia, la cultura… Aunque siempre podremos pobrar a arrancar el olivo.
Junio 17, 2008 at 6:26 pm
Pues…. a por el olivo!!!!
Las cosas se hacen o no se hacen, lo que pasa es que tal y como están las cosas lo de ser seguro en la vida es TODO UN ARTE,que por cierto,me gusta.
Junio 19, 2008 at 6:40 pm
Yo creo que todos los que tengamos un olivo en nuestra vida tenemos te arrancarlo.
¡¡Si tienes un olivo cortalo!!
Septiembre 10, 2008 at 5:28 pm
te mandaremos algunas aceitunas de nuestro olivo cuando cogamos la cosecha esperamos que no te den alergia. me ha gustado mucho lo que has escrito ojala que la gente que lo lea les haga tilin