
Hace un par de días que estuve con Marimar y, sinceramente, hoy me cuesta escribir.
Me cuesta poner orden a todo lo que recibí de ella, me cuesta poner nombre a lo que vi en ella y me cuesta pensar en ella sin volver a emocionarme.
Marimar tiene 24 años y estudia Periodismo en la UCM. Lleva desde los 6 en una silla de ruedas por una enfermedad degenerativa que aún no tiene diagnóstico. Ella dice que acabarán llamándola “la enfermedad de Marimar”.
Siempre admiramos la capacidad que tienen algunos de superarse, de luchar hasta conseguir las metas que se proponen. Pero ver eso en una mujer sentada en una silla de ruedas, que sólo mueve el cuello y la barbilla, que se le complica la salud, a quien le cuesta hablar y a quien hay que hacerle absolutamente todo, es algo excepcional. Marimar ama la vida y no sólo lucha por vivir, lucha por vivirla, por exprimir cada minuto porque sabe que eso es lo seguro y que el mañana es incierto y que el hoy es lo más valioso que tenemos. Marimar no le teme a nada ni a nadie, por eso vive para afuera, “mar afuera”. Afuera para no quedarse a solas con su pena, afuera para darse, para hacer amistades que son firmes porque son desinteresadas, afuera para a yudar a tantos que al acercarse a ella descubren la alegría de dar, y afuera para no callar, para hablar y decir que la propia dignidad sólo se la puede quitar uno mismo cuando se olvida de lo que realmente vale.
Llegué a sentir envidia de Marimar. Envidia por la felicidad que es capaz de transmitir, de aceptarse y quererse y querer lo que le ha tocado. Envidia por el bien que desde esa silla puede hacer a tantos. Sentí envidia y creo que eso es de las cosas grandes que consigue Marimar.
Probablemente la veáis por la UCM, siempre rodeada de amigos y sonriente, muy sonriente.
Febrero 12, 2009 at 9:43 am
hoy estaba paseando por el ciberespacio y he vuelto a encontrarme con este blog ¡cuanto tiempo! me gusta… mejor dicho ¡me alucina! tengo que reconocer que todavía me deja con la boca abierta, es impresionante la capacidad del hombre para “vivir” y para compartir “vivencias”… hay muchos héroes y heroínas como Marimar por ahí que tenemos que sacar a la luz… gracias y como dice el anuncio de iberia ¡VAMOS ARRIBA!
Febrero 12, 2009 at 9:47 am
hoy estaba paseando por el ciberespacio y he vuelto a encontrarme con este blog ¡cuanto tiempo! me gusta… mejor dicho ¡me alucina! tengo que reconocer que todavía me deja con la boca abierta, es impresionante la capacidad del hombre para “vivir” y para compartir “vivencias”… hay muchos héroes y heroínas como Marimar por ahí que tenemos que sacar a la luz… gracias y como dice el anuncio de iberia ¡VAMOS ARRIBA
Febrero 13, 2009 at 3:37 pm
oye!!! a que Marimar es alucinante!!! es amiga mia y la verdad que impresiona muchisimo las ganas de vivir que tiene y los animos que te da y todo lo que aprendes de ella con solo estar un rato a su lado!!!
Me encanta que hables de ella en tu blog, hace dos años salio en la tele en una entevista donde contaba su vida y se titutlaba “mar afuera” merece la pena verla!!! se te quitan las ganas de quejarte por nada.
Febrero 20, 2009 at 2:59 pm
Es una pena que no le den publicidad a los actos heroicos escondidos que pueden ayudar a tanta gente que sufre sin esperanza, porque nadie se la ha dado!.Gracias por recordarnos estos ejemplos tan hermosos.
Marzo 9, 2009 at 6:55 pm
Yo conocí a su madre no hace mucho: asistió a una clase mía, a la salida vino a darme las gracias por ella y a pedirme que rezara por sus hijos, en especial por Mari Mar y por otro que tiene enfermo. Te puedo asegurar que ella me enseñó mucho más a mi que yo a ella.
Se ve que de tal palo tal astilla.
Ah! y perdona porque hace mucho que no aparecía yo por aquí.